XBOX Series S

 

 

 

Introducción

La Xbox Series S, es la consola Xbox más pequeña y elegante de la historia. Experimenta la velocidad y el rendimiento de una consola totalmente digital de nueva generación a un coste asequible.

Disfruta de una biblioteca de más de 100 juegos de alta calidad, incluidos todos los títulos nuevos de Xbox Game Studios como Halo Infinite en su día del lanzamiento, cuando suscribas a Xbox Game Pass Ultimate.

Cambia tu juego en un abrir y cerrar de ojos con Quick Resume. En el corazón de la Serie S se encuentra Arquitectura Xbox Velocity, impulsada por un SSD personalizado con software integrado para un juego más rápido y optimizado con tiempos de carga más cortos.

 

No hay unidad de disco, lo que significa que descargará los juegos. Acceder a una máquina de nueva generación desembolsando unos comedidos 300 euros es una opción a la que aquellos usuarios que no echan de menos una unidad óptica no les resultará fácil resistirse. Pero Xbox Series S no es solo una consola relativamente económica. Su ADN es exactamente el mismo de Xbox Series X, por lo que su pertenencia a la nueva generación es mucho más sólida de lo que engañosamente parece sugerirnos su precio. Esta es su principal fortaleza. Y este es nuestro análisis de una máquina que promete darnos mucho juego.

Dimensiones, peso y diseño

No hace falta destacar la vocación minimalista de esta consola. La ausencia de una unidad óptica contribuye a mantener el panel frontal de Xbox Series S completamente despejado, una limpieza que solo se ve comprometida por un puerto USB 3.1 de primera generación, el botón que nos permite sincronizar los mandos y el indicador luminoso con el logotipo de Xbox que se iluminará cuando la consola está encendida.

Es indiscutible que Microsoft ha optado por la sencillez de líneas y la elegancia en el diseño. Opta por un aspecto discreto pero reconocible y muy funcional juega a favor de una consola en cuya filosofía de producto también está incluido el pasar desapercibida.

 

En el apartado de peso y dimensiones, encontramos una consola muy compacta, que está acorde con lo minimalista del diseño.

 

Tenemos unas medidas de 27.5cm de alto, 15.1cm de ancho y 6.5cm de espesor. El peso se sitúa en unos comedidos 1928 gramos.

Acabados y conexiones físicas

El mando es de color blanco, a juego con la consola, pero es idéntico en todo lo demás al de la Series X, de hecho puede funcionar en ambas consolas perfectamente.⁣


Como con el mando, Xbox no ha querido ejecutar grandes cambios, y la nueva interfaz es más una evolución que un completo lavado de cara.⁣ El mando de Xbox Series X y S es casi una declaración de la vocación continuista de la consola. Es prácticamente idéntico al de Xbox One, que a su vez era una evolución de un estilo de controlador que se ha mantenido muy fiel a sus orígenes, el pad de la primera Xbox. Como siempre, cruceta a la derecha del stick izquierdo, y peso y sensaciones generales similares a los mandos tradicionales de Microsoft en cuanto al recorrido y resistencia de botones y sticks.

El panel trasero de Xbox Series S aglutina la mayor parte de los conectores de la consola, como es habitual. Incorpora un puerto Gigabit Ethernet, dos puertos USB 3.1 de primera generación, añadidos al puerto USB delantero, una salida HDMI 2.1, una ranura para tarjetas de expansión de 1 TB de Seagate y el tan necesario conector de alimentación. Además, esta Xbox tiene Wi-Fi 802.11ac y un enlace de radio de doble banda para los mandos y otros accesorios.

Calidad en pantalla y sonido

Según Microsoft jugar a 1080p o 1440p con una cadencia cercana a los 120 FPS está al alcance de esta consola, pero si queremos disfrutar este modo de juego tendremos que cerciorarnos de que el panel de nuestro televisor o monitor trabaja con una frecuencia de refresco nativa de 120 Hz.

En su mayor parte, los juegos en la Serie S son fluidos en todos los ámbitos. Puede que no tenga una cantidad loca de teraflops, que son una medida del rendimiento gráfico, en el interior. Pero a menos que seas un streamer o un jugador profesional, la Serie S probablemente sea suficiente para ti.

Si estás deseando jugar con títulos insignia, la Serie S está preparando el éxito desde el primer día. La mayoría de los títulos, incluidos Gears 5 y Forza Horizon 4, funcionan sin problemas con una latencia mínima y gráficos brillantes en una gran cantidad de televisores. La Serie S tiene un máximo de 1440p a 120 fotogramas por segundo. Será difícil, ya que la mayoría de los juegos probablemente optarán por 60 fotogramas por segundo. Ésta es una decisión tomada juego por juego y probablemente se deba a restricciones de energía internas.

Muchos títulos están optimizados para la Serie S, lo que significa que aprovecharán el hardware mejorado en su interior para ofrecer gráficos impresionantes y experiencias más rápidas.

En cuanto al sonido, la Xbox presume de sonido espacial 3D, y además tiene L-PCM, hasta 7,1, Dolby Digital 5.1, DTS 5.1 y Dolby TrueHD con Atmos.

 

Rendimiento

La Serie S no cambia la experiencia Xbox. Tiene un procesador de 8 núcleos a 3,6 GHz personalizado con microarquitectura AMD Zen 2 y fotolitografía de 7 nm.

Y todos los datos viven en una unidad de estado sólido (SSD) NVME de 512 GB. Esto significa que es más rápido acceder a los datos almacenados y que no hay partes físicamente móviles dentro. Pero ten en cuenta: con una SSD de 512 GB en el interior, el espacio de almacenamiento se agotará rápido. Sólo 364 GB de esos 512 GB serán espacio accesible para el usuario para almacenar juegos y aplicaciones. Puedes conectar unidades externas para ampliar el almacenamiento, pero encontrarás que son más lentas, lo que resulta en tiempos de carga más largos para abrir los títulos almacenados en ellas.

 

Tiene un procesador gráfico personalizado con 20 unidades de cálculo a 1,565 GHz, microarquitectura AMD RDNA 2 y 4 TFLOPS. La memoria principal de Xbox Series S tiene una capacidad de 10 GB, y es de tipo GDDR6. La comunicación con la APU la lleva a cabo utilizando un bus de 128 bits, aunque no todo el mapa de memoria trabaja con un mismo ancho de banda. 8 de esos 10 GB alcanzan una velocidad de transferencia de 224 GB/s, mientras que los 2 GB restantes se conforman con unos más modestos 56 GB/s.

El rendimiento del sistema de entrada y salida de Xbox Series S es idéntico al de Series X, por lo que, al igual que en esta última consola, alcanza los 2,4 GB/s con datos sin comprimir y los 4,8 GB/s con datos comprimidos.

Además, la Xbox es una consola notablemente silenciosa y con un sistema de refrigeración que la mantiene fresca incluso con mucho uso.

 

Sistema Operativo

Como con el mando, Xbox no ha querido ejecutar grandes cambios, y la nueva interfaz es más una evolución que un completo lavado de cara. Se divide en:

  • Últimos juegos y aplicaciones usadas.

  • La siguiente gran categoría es el Game Pass.
  • Store, con atajos a distintas recopilaciones.
  • Finalmente, siguen categorías de menor importancia: Comunidad y Eventos.
  • Pulsando el logo de Xbox se accede a un menú lateral donde están el resto de las opciones de perfil: últimos títulos o juegos activos, información relativa a amigos y los clubes, opciones sobre grupos y chats, logros y los habituales datos de perfil, sistema, configuración, ayuda y demás.

  • Otra categoría en la que Xbox Series S puntúa igual que Xbox Series X. En este caso, casi igual de bien, porque hablamos de una de las indiscutibles bazas fuertes de las dos consolas: las nuevas Xbox son retrocompatibles con los juegos de Xbox One y, a su vez, con la inmensa lista de juegos de Xbox y Xbox One con los que era retrocompatible dicha consola. El resultado es una inmensa biblioteca de juegos disponibles desde el primer momento.

Especificaciones técnicas

La opinión de Tecnocorner

Si no te preocupa la ausencia de 4K y el contenido digital, la Serie S es probablemente la Xbox para ti.

Ofrece mucho, y cuando tienes en cuenta la experiencia rápida que hemos tenido, estás obteniendo una experiencia de juego espléndida.

Sin duda, el jugador más avezado y que quiera tecnología punta para su consola encontrará ciertos inconvenientes: es una consola claramente menos potente en términos visuales que Xbox Series X, y aunque en gestión de recursos y rendimiento sigue siendo un aparato muy competitivo.

La decisión está clara: si se puede renunciar al juego en 4K a 60 o 120 FPS, algo reservado para usuarios exigentes, Xbox Series S es una buena opción para disfrutar de los últimos videojuegos de Xbox y para disfrutar de todo el catálogo de Game Pass.

 

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